El mes de Diciembre alcanza su ocaso; emotivas fechas vuelven a su cita anual con nuestros hogares para ser vividas al estilo y forma, al modo y manera, que queramos darle. Emotivas fechas, sí, escritas con "e" de emociones, que se dispararán cuando algún fugaz gesto nos acerque de nuevo a los que se fueron de nuestro lado, terrible certeza del ser humano, la de ver cómo se despiden para siempre aquéllos que siempre estuvieron con nosotros. "M" de mantecados, dulces compañeros concebidos en el horno de nuestra cocina. "O" de ofrendas, las que sin lugar a dudas dedicaremos a la Criatura que se asoma a la vida desde un humilde pesebre, en cualquier rincón de nuestra casa. "T" de tiempo, el que inevitablemente transcurre, por mucho que luchemos para retenerlo. "I" de ilusión, que se refleja en la cara de nuestros niños, descubriendo la iluminación navideña de la ciudad, o la "magia" de reyes y pajes en su encomiable tarea. ...
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