Foto de Juan Moya En el patio, el nazareno viejo, con su túnica morada, en la madrugada más profunda de la clarísima ciudad, se ha puesto solemnemente el morado capirote, Silencisoso es el rito, no aprendido, sino heredado, yéndole en la sangre, pues los siglos se ven hasta en la forma de sujetarse el antifaz al rostro. (Y silencioso y sin hablar con nadie, el nazareno escogerá el camino mas corto...) Rafael Montesinos "El rito y la regla"
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