El periodo estival, una época que habitualmente adolece de noticias realmente trascendentales en el universo cofrade, suele ser propicio para que se reproduzcan determinadas informaciones que suelen repetirse cada año por las mismas fechas. Una de ellas es la previsión que sobre el clima de la próxima Semana Santa se deriva del “estudio de las cabañuelas”, esa pseudociencia perfectamente imperfecta que, por propia definición suele fallar todos los años. Basta con recordar que el año pasado por estas mismas fechas, las cabañuelas preveían lluvias moderadas y generalizadas para la Semana Santa de 2017 y ya saben cómo fue la cosa. Sin embargo, los cabañuelistas no cejan en su empeño y año tras año vuelven a realizar sus pronósticos que sirven de entretenimiento en la quietud del verano al tiempo, que provocan el cabreo generalizado entre aquellos que se las creen cuando no son favorables. En este caso, los primeros indicios con vistas a 2018 ya apuntan a que la primavera será ll...
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