Empieza el año con la misma incertidumbre con el que terminó. O con algo menos, ya que después de la maniobra de Sevilla (regular nada más en las formas, desentendiéndose cofradías y arzobispo de lo que se quería hacer a nivel andaluz) la suspensión formal de las procesiones depende únicamente de una agonía que determinados intereses, o esperanzas, mantendrán como mucho hasta mediados de enero. Así que la ausencia por segundo año de Semana Santa se da ya como una certeza y así todos lo reconocen El gran interrogante del nuevo año es cuándo podrán volver a salir las procesiones a la calle por lo bajini, a la espera de ese solemne anuncio, comunicado o decreto que lo confirme. Y sin procesiones en la calle, una de las claves de este 2021 será qué Cuaresma y Semana Santa vivirá la ciudad, ya que a priori la gente podrá estar en la calle y las iglesias podrán estar abiertas, con las limitaciones de aforos y horarios que se apliquen en marzo. En muchos casos se habla de exposición ex...