La Semana Santa no tiene edad ni tierra de nacimiento. Menos aún el sentimiento cofradiero. La religiosidad popular también ha de cuidar la transmisión de sus valores materiales e inmateriales, más mundanos y mas divinos, de generación en generación. Es un dicho repetido en el seno interno de las cofradías: en los niños se encuentra y se proyecta el futuro de nuestras hermandades y son ellos, los mas pequeños, los que garantizan la continuidad de un modo de expresar y testimoniar la Fe que suma ya siglos de Historia y de intrahistoria. En su alta teología y en su inocencia infantil de andar por casa. En las cosas de Dios todos los hombres, y todos los niños, están siempre igualados. Y como la enseñanza del estilo de las cofradías ha de cultivarse desde temprana edad, he aquí la prueba palpable del vídeo doméstico que acompaña esta información, y cuyo contenido se está haciendo viral, como no podía ser de otro modo a tenor, sobre todo, del desenlace -tan espontáneo y s...