A PESAR DE TODO, LA VIDA COFRADE CONTINUA Estamos a las puertas de la cuaresma e inmersos en la tercera ola de la pandemia. A pesar de todas las dificultades en las que nos encontramos como los cierres perimetrales de las poblaciones, los toques de queda y restricciones horarias para salir a la calle, reducciones de aforos, distancias sociales y mascarillas, suspensiones de cultos y veneraciones, a pesar de todo eso la vida cofrade en la mayoría de las cofradías de Sevilla sigue su curso, existe una aparente normalidad dentro de lo que cabe, aunque a las siete de la tarde lo único que hay abierto en la ciudad son los templos donde se celebran los cultos de regla. Prueba evidente de lo afirmado son las imágenes que acompañan este texto, los altares de triduo de la Virgen del Buen Fin de la Hermandad de la Lanzada, ya vestida de hebrea como preludio anunciador de lo que está por llegar, los altares de quinario de la Hermandad de Monserrat, San Isidoro, Candelaria, Tres Caídas de Triana ...