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Cultos



La Cuaresma, tiempo de felicidad sublimada en mil pequeñas historias para los que nos decimos cofrades, nos ofrece de nuevo una callada posibilidad a todos, en forma de cultos a nuestras imágenes titulares, una oportunidad paradójica hasta el extremo, ya que formando parte de la cotidianeidad de estos cuarenta días, vuelve a pasar de puntillas -desgraciadamente en multitud de ocasiones- por nuestra forma de encarar la llegada de la nueva Semana Santa.
Y todo, básicamente, porque la asistencia a los triduos o septenarios de las cofradías, sigue siendo para una gran mayoría 'capirotera' un elemento absolutamente prescindible, cuando no directamente un mayúsculo estorbo que interfiere el normal devenir de lo que debiera ser un paraíso constante de conciertos, ensayos, o presentaciones carteleras.

Una auténtica lástima, por cuanto la verdadera tristeza de todo esto -y a la vista están los números que se manejan en este sentido- radica en la habitual falta de conocimiento de lo que significa realmente el hecho de estar convocado por tu cofradía para acudir durante una semana a compartir una colección de oficios religiosos, y de lo que significa igualmente, la posibilidad de volver a hacerlo junto a aquellos hermanos a los que a lo mejor sólo se ve de año en año, precisamente al regreso de la época cultual de nuestras hermandades.

Consecuencia lógica de esa tan cacareada falta de formación de la que llevamos oyendo hablar desde antes incluso de que se fundaran las cofradías, y reto a la vez para quienes tienen la responsabilidad desde una junta de gobierno, de enseñar a los hermanos de sus respectivas corporaciones, que el camino más directo hacia todas aquellas metas que señalan nuestras Reglas, es el camino del Sagrario al que se llega por la Eucaristía.

Luego ya se podrán analizar otros componentes, como el que tiene que ver con los mayordomos, priostes, predicadores, etc. Bien. Pero todo eso, a la salida de misa. ¿O hay acaso mejor tertulia que la que surge a la puerta de los templos al finalizar un día de Septenario?

Foto: Semana Santa Daimiel

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