Ir al contenido principal

Mis mejores deseos

Llega el final del 2021 que ha sido el año de la aceptación de los muchos cambios sobrevenidos, de la normalidad, aunque no como esperábamos, sino como convivencia con la nueva situación impuesta por la pandemia. 
Año de la distancia de seguridad -nunca estando tan inseguros-, convertidos en contactos estrechos de aquellos con quienes se comparte un virus.

Año del deseo de ser negativo, y positivo ante la adversidad; de la conciencia de la fragilidad y de la vulnerabilidad, de la evidencia de la fugacidad de la vida. 
Año de privaciones, del alejamiento por amor y cuidado; año del no tocar, de expresar solo con la mirada, de abrazar solo con palabras o con hechos. Pero también, año de mostrar hasta dónde somos capaces de llegar, el año de la solidaridad como actitud y acción; del darse cuenta de nuestra capacidad de adaptación, de olvidar el miedo que paraliza, de la explosión de las ganas de vivir, de amar, de afrontar, de valorar lo importante y apartar lo que solo es ruido, de optar por lo fundamental y olvidar lo accesorio. 
Mis mejores deseos para el año que empieza.




Comentarios

Entradas populares de este blog

El momento que conquistó Instagram: “Por ti” de Javier Cebrero en la Magna de Córdoba.

Si has pasado por Instagram o TikTok en los últimos días, es muy probable que hayas visto mi reel, que me ha sorprendido la cantidad de miles de reproducciones que lleva. Un plano de 15 segundos, una canción, una procesión y un sentimiento que explotó. Pero detrás de esos 15 segundos hay una historia que no cabe en un reel.   Aquí te la cuento.   El reel que no planeé Era sábado de Magna en Córdoba. La Hermandad de Santa Cruz avanzaba por la Plaza de San Andrés rumbo a la Catedral. El sol caía a plomo, el incienso flotaba y el paso de misterio parecía flotar entre la multitud. Yo iba con el móvil en la mano, sin trípode, sin guión. Solo quería grabar un recuerdo.  Y entonces empezó a sonar “Por ti” de Javier Cebrero Arias Y me puse a grabar. 15 segundos. Un corte. Subí el reel a las 22:47. A las 23:12 ya tenía 10.000 views. ¿Por qué explotó? No soy influencer. No tengo 100k seguidores. Pero algo funcionó.  Aquí mis 3 claves (por si quieres replicarlo): ¿Por qué func...

Lo íntimo se hace visible en lo simple.

En la penumbra de una calle angosta, la cruz se alza como un faro de silencio. No hay multitudes ni clamores; solo el roce de los hábitos nazarenos, el brillo tenue de los cirios y la humedad del suelo que refleja una luz dorada por la que transita el Via Crucis del Stmo. Cristo del Consuelo. Aquí, la belleza no grita: susurra. Lo íntimo se hace visible en lo simple: un paso lento, un gesto contenido, la fe que no necesita palabras.  En esta esquina olvidada, la Pasión no es espectáculo; es encuentro. Y la imagen, quieta y solemne, nos devuelve la pregunta: ¿qué cruces cargamos en silencio, iluminadas apenas por una lámpara que nadie encendió para nosotros?. SMCE STMO. CRISTO DEL CONSUELO, DAIMIEL FOTOS SMCE

Procesión por el 450 aniversario de la Cofradía de “Los Coloraos“.

El 19 de octubre, cuando el otoño ya pintaba las calles de tonos dorados, Daimiel se vistió de gala para algo que no pasa todos los días: los 450 años de nuestra Cofradía de los Coloraos. Y no fue una celebración cualquiera; fue una tarde-noche que empezó a las 18:30 en San Pedro y nos tuvo  emocionándonos hasta bien pasadas las once.  Por primera y única vez quizá, el Cristo de la Columna salió a costal, llevado por hermanos que mezclaban manos daimieleñas con otros venidos de fuera. El trono, cedido con cariño por la hermandad de la Caridad de Ciudad Real, avanzaba firme, mientras la Virgen de la Amargura lo seguía en andas, estrenando candelería y violeteros que le daban un brillo especial, pero sin perder ese porte que tiene esta Dolorosa que vino de Sevilla, con ese manto Verde adquirido en la antigüedad a la Virgen de las Penas de Málaga. El recorrido no fue muy largo –unas cuatro horas– y lleno de momentos que se quedarán en nuestra retina en mucho tiempo. El encuentro ...