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Nuevos proyectos, nuevas ilusiones




Tener y cultivar la ilusión es uno de los motores de nuestra existencia. Y la ilusión está estrechamente unida a los sentidos. Es esa capacidad que poseemos las personas para reunir todas nuestras fuerzas y concentrarlas a favor de la conquista de un objetivo.

La ilusión está conectada a emociones positivas. Cuando nos ilusionamos nos sentimos bien, nos sentimos plenos y motivados. Nuestra mirada cambia. Nuestro estado emocional también. Nos sentimos entusiasmados y cargados de energía. Es un sentimiento que nos da fuerza.

La ilusión sirve para no rendirnos, para llenarnos de aliento y empujarnos a conseguir nuestros objetivos a largo plazo. 

Pues de esto se trata, seguir progresando, seguir creciendo, seguir ilusionándose con nuevos proyectos (hasta aquí puedo leer), en próximas entradas os desvelaré nuevos proyectos que nacerán fruto de la ilusión y el tesón del ser humano en algo.

Tener ilusión aviva nuestro sentimiento de felicidad, pero eso es algo que debemos cultivar. Pero, como todo, hay que trabajarlo. 

Buscar actividades nuevas que gusten, emocionarse con todo lo bueno que da la vida, aprender de cada nueva experiencia y recordarse que cada día es un día menos para conseguir lo que se desea ayudará también a fortalecer esa ilusión. Lo importante es ir sumando momentos para volver a tener ilusión, esa ilusión que nos ayudará a seguir avanzando.

“Nada es más triste que la muerte de una ilusión.”
-Arthur Koestler-


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